Vivienda de retiro para ancianos

Tumbabiro, atemporal pero no anacrónico.

Desarrollar un proyecto arquitectónico en la sierra ecuatoriana, específicamente en Tumbabiro -un pequeño pueblo agricultor en la provincia de Imbabura-  conlleva condicionantes tajantes para su emplazamiento: clima, tecnología constructiva, relación con la naturaleza, ritmo de vida, mínimo número de habitantes, desarrollo urbano a baja escala, producción económica, costumbres, tradiciones, religión, y otras tantas que juntas, moldean claramente el perfil de un pueblo, que con tantas similitudes a otros, goza de su propia singularidad.

La Vivienda de Retiro pretende precisamente conjugar éstas condicionantes fuertes en su diseño. Todas las características del lugar Tumbabiro se codifican en un primer paso, de manera que sean un material intrínseco al momento de implementar el edificio arquitectónico. Es así como un estudio de su composición urbana y arquitectónica abre las primeras conclusiones: un pequeño pueblo fuertemente relacionado con naturaleza, con los implementos mínimos pero suficientes para conformar un pueblo agricultor y avícola con pocos habitantes. El “Balcón de Imbabura” llamado así por su visual privilegiada, junto a su condición arquitectónica y urbana, hacen resaltar al pequeño poblado como un sitio”atemporal”. Tumbabiro es un pueblo antiguo, el más antiguo de Imbabura, y su contexto lo evidencia, mostrando casas de adobe, montañas repletas de tintes verdes y cafés que  sugieren la agricultura, calles aún de tierra o adoquín, vegetación plenamente implantada en cada  casa, que invaden la arquitectura, dando la imagen de un pueblo rodeado por la naturaleza, ancianos charlando en la plaza toda la tarde, son imágenes que hacen a este pueblo eterno. Sin embargo, Tumbabiro es solo atemporal, no anacrónico.  El pueblo  tiene todas las facilidades contemporáneas y servicios básicos bien implementados: agua, internet, luz eléctrica, transporte, son algunas de las características que hacen de este lugar un sitio cómodo para habitar. Tumbabiro entonces, se convierte en una pequeña población con un balance justo entre lo antiguo y lo contemporáneo, un lugar con aires del pasado bien establecido en el presente.

La Vivienda de Retiro de Tumbabiro.

El fenómeno expot trata de la gran cantidad de personas retiradas que migran de las grandes ciudades del mundo hacia lugares más “apacibles” donde el ritmo de vida es más lento, acorde a una persona retirada. Varios lugares de la sierra ecuatoriana son los principales destinos de los retirados dentro del Ecuador y el mundo.

Es éste un fenómeno interesantísimo que muestra la importancia y el atractivo de pueblos como Tumbabiro. Se trata de un lugar contrastante de la ciudad, un pueblo que ofrece otra alternativa a las personas retiradas, no un encierro en un asilo, sino una vida plena donde la autonomía prima y los ancianos son aún elementos activos en la sociedad. La fuerte relación con la naturaleza, favorece considerablemente a los ancianos, cambiando la proporción del gris construido por la vegetación circundante.

La Vivienda de Retiro entonces, plantea una vivienda para el anciano acorde a las características del lugar: Tumbabiro define el proyecto y el retiro, haciendo que la vivienda se mimetice en su contexto. La tecnología constructiva se desarrolla con la técnica artesanal del adobe, que prima en la mayor parte del lugar porque funciona con el clima de la provincia de Imbabura; para contrarrestar la lluvia, una cubierta típica a dos aguas con tejas se funde con el contexto ya que no sobrepasa la altura máxima de las edificaciones del sitio y trabaja perfectamente con los muros de tierra. Una franja de viviendas relacionadas directamente con la naturaleza, se separan individualmente pero se concentran entre sí, generando una suerte de monitoreo mutuo. La enfermería, biblioteca, cafetería y talleres ofrecen una alternativa de desarrollo a los ancianos en una segunda planta. La movilidad del edificio alargado se resuelve con rampas con una mínima inclinación; esto, sumado a los espacios amplios y bien definidos hacen del edificio una vivienda hecha especialmente para ancianos. El edificio trabaja con los recursos, optimiza el espacio con el sistema constructivo, donde mobiliario y accesos se introducen en su mayoría en el muro, brindando al anciano mayor amplitud espacial en un terreno alargado. La ubicación del muy cercana a la plaza principal, hacen de la Vivienda de Retiro un sitio abierto a la relación con el pueblo y la gente.

Al final la vivienda se forma utilizando los mismos recursos e inteligencias de la arquitectura propia del lugar y potenciándolos con las necesidades bien marcadas de un anciano. El resultado es simplemente una casa típica de Tumbabiro, un elemento más del pueblo, imperceptible y sencillo.

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